top of page
Search

Cerré Tinder

  • Writer: Tiare Aros
    Tiare Aros
  • Apr 1, 2023
  • 6 min read

Por tercera vez, y ahora si que sí...

Yo tengo cada historia, y bueno desde que las tecnologías se apoderaron de las relaciones interpersonales en el mundo; debo admitir que he caído, como casi todos, en esta jugarreta de usar Tinder.

Ahora debo admitir, que siempre lo usé con la intención de conocer gente, en modo amistoso, porque me daba mucho temor usarla (al menos en Chile) y porque no me considero de esas personas que busca solo incursionar sexualmente con la gente de buenas a primeras; tomando en cuenta además que no soy una bomba sexual que detiene el tráfico, por lo tanto, nunca se me ha dado fácil andar generando erecciones (porque soy hetero) vía fotos o simplemente posando linda y coqueta a la cámara.

Puedo recordar algunas historias que tuve, porque en realidad tampoco fueron muchas, son 5 en el largo recorrido de 5 años.

La primera vez que lo usé fue el 2018, y fueron 3 experiencias muy bizarras y poco agradables, en donde me tope con un chico del sur la primera vez, que me invito a comer chaparritas al Parque Ohiggins, y al final terminé pagando yo, porque a última hora me salió con que no tenía efectivo; y no tengo nada en contra de pagar la comida, pero mi comida, no la del ser humano en cuestión, y menos si es la primera cita me voy a rajar con la salida, así que, primer round pérdido, pero ya estaba ahí y me sentía poderosa por haberme atrevido a ir realmente al encuentro. Acto seguido, hablamos de la vida en una banca sentados, donde me contó de principio a fin su historia de amor con su ex (ahí entendí que el muchacho estaba en modo despecho y tratando de sacarse la espina) hasta que derrepente el tipo se quedo dormido en el pasto. Acto seguido me fui, le di las buenas noches y regresé a mi auto para nunca mas verlo. ¿Lo más chistoso? Me habló como a los 5 meses después que volvió con la ex, y haber salido conmigo y hablar del tema, le había servido para darse cuenta de lo muy enamorado que estaba... y yo... bien por ti pues, te felicito, ahora transfiéreme los $3.200 por favor.

La segunda historia, se sostuvo un poco mas en el tiempo, como 2 meses, ya que era muy simpático el chiquillo, y salimos como 3 veces. La primera vez fuimos al Mc donald de Macul con Grecia, una cita muy exprés porque siempre ambos estábamos muy ocupados, y si mal no recuerdo, él pago las hamburguesas. Era muy chistoso y tenía mil historias que contar, de trabajo y hablaba mucho de plata, como si le sobrara (ahí me hizo un poco de ruido) pero como no la pasaba mal, seguimos y en la segunda cita, fuimos a comer otra vez, y como el pago la primera vez, decidí pagar la segunda. Pero a la tercera, y sin siquiera habernos besado aún, el muy desubicado, llego al mall donde nos juntaríamos para ir al cine con su sobrina, que era muy amorosa a todo esto, y me van a creer que me pidió que pagara yo las entradas, incluyendo a su sobrina, porque él no tenía plata. Y en ese momento pensé varias cosas: si no tenías plata podrías haber sugerido ir a un parque o plaza y no al cine, segunda cosa, no llevaría a mi sobrina ni a nadie de mi familia a una tercera cita, y además sin plata en los bolsillos, y tercera cosa que pensé fue ¿Qué hago yo aquí? porque puedo ir perfectamente sola al cine, sin tener que bancarme un mal rato. Y así fue, me devolví a mi casa y fui al cine de cerca sola, a ver la película que quería.

La tercera, es la más bizarra de la vida, de la cual fue testigo mi amiga Pamela y Jorge, quienes me acompañaron a la cita, porque siempre me daba un poco de temor reunirme de buenas a primeras con alguien. Pero esta vez, el muchacho me salió cristiano y facho. Imagínense ese hombre, conmigo, que si bien no soy partidaria del comunismo por escrito en ningún papel, jamás me habría involucrado con un ser humano que amara a Pinochet y/o botara por Piñera.

Y ahí estaba sentada en la mesa del Café Palermo, con mis amigos, esperando el Stand up de León Murillo, que hizo su rutina entera en base a chistes de fachos; hasta que en algún momento de la rutina pregunta: ¿A ver, que levante la mano algún facho acá? Y como era de esperar, este cristiano levantó la mano, y juro que sentí como todos nos miraban y se mataban de la risa, y además Leon dice: miren a la chica que está al lado, mas avergonzada.

Siempre recordamos ese momento con Jorge y Pame y nos matábamos de la risa, y bueno, como se han de imaginar no salí mas con ese joven; además que después se puso a preguntarme sobre el aborto, el matrimonio y un montón de cosas más, con las que claramente, mi respuesta no era de su aprobación.

Cabe señalar que este chico, también me habló al tiempo despues para contarme que estaba felizmente casado y esperando su primer hijo y quería compartir su felicidad conmigo ¿Raro, no?

Cerré Tinder, porque ya no podía mas con estos intentos fallidos de querer conocer gente e intentar ser amorosamente exitosa; lo admito, pura presión social y soledad, pero sí, quería encontrar a alguien.

Junio del 2019, volví a Tinder por culpa de mi amiga Claudia, que me dijo, ambas en estado de ebriedad recostadas a las 4 am en su casa en Chañaral "Weona, abramos tinder juntas y nos cagamos de la risa" Dicho y hecho, ahí figurábamos ambas haciendo pebre a esos pobres hombres en tinder, hasta que apareció un tipo que la vez anterior también me había salido y yo lo dejé plantado porque me dio miedo juntarme con él; y ahí típico que una en ese momento, piensa que el destino le está enviando una señal, porque cómo es posible que esto pase nuevamente.

Y pasó... Hicimos match, nos reunimos en un asado recuerdo (yo le mandé mi ubicación a Jorge por si algo me pasaba) y resultó ser todo un éxito; la pasamos chancho en el asado y sus amigos eran un sol de simpáticos. Acto seguido, comenzamos a salir, día por medio prácticamente, soñado. Invitaciones a comer, me cocinaba, películas, aveces compartíamos weed juntos, adulto responsable, estable y guapo. Bien dije yo, ahora si que sí.

Y después de dos meses, mis amigas me dicen "Weona, ¿le revisaste el facebook?" que yo no tenía siquiera en esa época, y en fracción de 10 minutos, ellas ya tenían la investigación hecha: Mujeriego y mentiroso.

Y claro, yo ahí en la nube del amor donde me tenían, nunca cache nada, y pues, activo en tinder, posteando fotos nuevas, y hasta cita en tinajas calientes con otras chiquillas tenía. Quizás fue error mío asumir que éramos algo, que quizás nunca fuimos, o fue tan solo para mi, pero en conclusión, se estaba tirando a la mitad de Macul, Ñuñoa y Curicó. Adiós tinder, nuevamente.

Hasta ahora, que me vine a Nueva Zelanda, y mis amigos (gays amados Pancho y Seba) comenzaron "weona dale, si acá te va a ir bien". Estoy escuchando música mientras escribo y justo salió Selena - No me queda más, no podría omitir esta parte porque me detuve para cantar a todo pulmón (Ay mamita Karina, sácame de acá).

Y me abrí nuevamente tinder, con esta idea, principalmente de que quería conocer gente del país, y a su vez, darle al inglés escrito que es una de las cosas que mas me cuesta. Y bueno, hice un par de match, pero no me junté con ninguno, hasta que me llegó este mensaje de un match "¿Vamos a un museo? y me derretí. Nunca antes me había sucedido que tinder tuviera fines turísticos, y pues ¿qué me dijeron a mí? Obvio que sí. La cosa es que nunca resultó la salida pero si una junta, muy relajada en una fiesta latina, donde yo iba de antemano con mis amigos, y le extendí la invitación y pues, llegó... Me buscó y me encontró en la fiesta. Y resultó ser una muy buena experiencia, la cual no detallaré porque aún duele, pero bendito Tinder, al fin!

La cosa es que hoy pensaba mientras trabajaba, sirviendo tragos en un evento en un hotel muy lujoso (una graduación de una chica de Samoa, muy lindo por lo demás todo) que tinder, la app, no tiene la culpa de lo que a uno le pase, antes, durante o después del uso de la misma. Pero yo igual me enojo con la aplicación y la borro. Y esta vez decidí que ya no más y hace unos días la elimine por completo, perfil, cuenta, todo.

El problema es que nadie sabe lo que se va a encontrar en una de estas app al momento de usarla, pero ¿qué pasa si lo que encontramos resulta ser lo que realmente queríamos encontrar? Indistinto esto sea algo temporal o eterno, que dure 1 semana, 1 mes o 1 año va a depender de lo que cada quien busca o viva. ¿Qué sucede con el amor, después del amor? ¿Qué se hacen con lo sentimientos y emociones que quedan latentes en nosotros posterior del vínculo?

Los leo....







 
 
 

2 Comments


Macarena castillo vielma
Macarena castillo vielma
Apr 04, 2023

Hola amiga querida. Primero que todo me encanta leerte... podría hacerlo por horas.

Saber de ti a través de estos párrafos me hacen sentir que estás un poquito más cerca. Por mucho tiempo no supe de ti y me hace feliz saber que has recorrido y conocido tanto en tan poquito tiempo.

Si bien no tengo una historia de Tinder porque nunca incursione en esa app, el dicho todo pasa por algo... no solo calza en tus historias si no que en la de muchas personas más. Y si hoy en día lo estás compartiendo con el mundo no solo te ha servido para reflexionar y crecer emocionalmente. Te está sirviendo para tener más historias que contar, todo suma en…

Like
Tiare Aros
Tiare Aros
Apr 04, 2023
Replying to

Maca, que lindas tus palabras, y que cierta estás en ellas también. Yo también te quiero muchísimo y me pone muy contenta que leerme te haga sentir mas cerca, porque en el fondo es lo que quiero lograr también en aquellos que me leen. No está de agradecerte por dedicarme tu tiempo; ya que es lo mas valioso que podemos darnos hoy en día en esta sociedad. Te extraño y espero verte pronto, acá o allá o donde sea. Yo acá seguiré dándolo todo, solita, saliendo adelante, por ti, por mi y por todo lo que se viene! Te adoro

Like
bottom of page