Días buenos, días malos
- Tiare Aros
- Apr 6, 2023
- 3 min read
Hoy desperté con nostalgia, pero al mismo tiempo enojada conmigo. No se si a alguien mas le sucede, pero hay días que literal, quiero comerme el mundo, y siento esta energía como torbellino dentro mío; pero otros días, me cuestiono todo, me recrimino situaciones o pensamientos, me dejo un poco abatir por la realidad. Y la realidad es brutal.
Estoy tan lejos de todo, y de todos, y además me han pasado tantas cosas estando acá, y no malas, al contrario, me han sucedido cosas hermosas, pero las cosas hermosas también se acaban, también pasan y también olvidan.
Siempre me he cuestionado, sobre todo a lo largo de mi proceso terapéutico, porque siempre quedo con esta sensación interna de que estoy dando mucho. Siempre pendiente, preocupada, haciendo sentir querida a la gente, entregando lo mejor de mí, dando sin medida alguna, omitiendo todo lo malo muchas veces, con tal de seguir recibiendo la atención o el cariño que me dan, pero ¿Será eso normal?
Sé que no se trata de medir o graduar cuánto nos están dando o si las acciones que tu tienes con las personas, serán recíprocas o no, pero ¿no deberíamos actuar con la gente que nos quiere, de la misma manera que ellos actúan con nosotros?
En general, ni siquiera con los lazos familiares, no tenemos obligación alguna de sostenerlos en el tiempo si no nos hacen bien, o si sentimos que no están sumando a nuestras vidas; imagínense ahora que puede llegar a suceder con el resto de las personas, en donde no hay lazo sanguíneo alguno que te ate a esa persona, como amistades o parejas.
Estando acá, me he reencontrado con muchas personas, con quienes quizás hace mucho no hablaba o veía, y sus palabras son siempre de admiración, alegría por mis logros, hasta incluso preocupación "Esta Tiare está tan lejos". Caso contrario, con otras personas que pensé que estarían al pie del cañón conmigo, simplemente, han desaparecido; me han dejado de responder, me han dejado de leer, me han omitido de sus vidas. ¿Es que acaso soy tan fácil de ignorar?

Y yo, por mi parte, no me rindo fácil. Siempre he sido dura de cabeza, y cuando quiero a la gente realmente, insisto, e insisto bastante antes de partir o de guardar silencio, porque finalmente me canso. Me canso de tener que retener a la gente en mi vida, cuando finalmente esto es super sencillo; permanecen en nuestras vidas las personas que quieren estar en ella, y quienes de vez en cuando, alimentan ese rincón en nuestros corazones. ¿Es así, o no?
En este preciso momento, puedo pensar en al menos 4 personas con quien me ha sucedido esto, y a pesar del dolor, tristeza o angustia que pueda causarme, también decidí que es mejor abandonar la batalla a tiempo, para no morir en el campo de guerra.
¿Cómo saber cuando detenerse en ese caso? ¿Hasta dónde? ¿Hasta cuándo? ¿Este es el final? ¿Es definitivo? ¿Qué viene después?
Creo que debemos aprender a valorar a las personas que nos quieren, y que nos hacen sentir esa paz en nuestro interior. Ahora que lo pienso mejor, después de haber escrito todo esto, me quedo con eso. A pesar de la gente que se ha ido de mi vida, por las razones que sean, me quedo con quienes decidieron pararse a mi lado, y acompañarme. Gracias por eso.



creo que se llama amor, y uno no se da cuenta que ya era momento de soltar hasta q otro te lo hace ver, no se la razón pero es como no querer soltar la batalla, diciéndose “ yo se que esta vez si va a resultar “. Pero al final del día uno se tiene que quedar con los que si decidieron quedarse, apoyarnos y querernos, sin desear que cambiemos y seamos otros. cuesta y aún aquí escribiéndote tengo mis dos batallas que no puedo soltar…