top of page
Search

Todos los caminos conducían a Roma

  • Writer: Tiare Aros
    Tiare Aros
  • Mar 25, 2024
  • 2 min read


Ya serán 4 meses desde que estoy viajando, y ha sido una aventura de principio a fin, donde me he perdido (literal) y encontrado innumerables veces.

Trataré de plasmar en palabras lo que me ocurrió hoy durante una clase de Yoga; ademas de la inmensa felicidad de por fin haber logrado una sesión completa y encontrar el estilo de clases que me acomoda, en el momento de la meditación, sin mayor esfuerzo, lagrimas comenzaron a salir de mis ojos (pensé que no me quedaban, pero sí, todavía quedan).

Nunca antes había estado sometida a tanta espontaneidad, soledad y libertad en mi vida, y aveces es un poco abrumante, ademas de cansador, porque viajar a largo plazo, cansa.

Quizás ese llanto llevaba días o semanas enteros ahi, esperando en la puerta del lagrimal para salir corriendo de mi sistema, pero fue extraño porque no fue tristeza, tampoco alegría, pero ciertamente fue liberador.

Han sido intenso esto de al mismo tiempo de armar y desarmar el bolso, tratar de darme espacios para pensar (y no sobre pensar) acerca de lo que hare en el futuro, cercano claramente con mi vida.

Quizás estos esquemas mentales que tenemos implementados desde la crianza, obligan de cierta manera a tener que armar de una manera u otra un plan, o al menos saber donde regresare cuando esta aventura termine, o donde regresare a rehacer mi vida, a trabajar, a producir, a establecerme por un tiempo.

Sumado a eso, las preocupaciones, la vida presupuestaria y la soledad; porque por mucho que me sienta preparada para seguir con este modo de vida nómada y aventurero, no deja de ser solitario. Esta lejos de mi familia y de los pocos amigos y amigas que me quedan, no es fácil.

Sin embargo, es emocionante conocer gente a lo largo del camino, que tiene historias, aventuras y energías completamente diferentes a las de uno.

Han sido 4 meses ya viajando y no me arrepiento absolutamente de nada, y con certeza, volvería a repetir cada momento, a saborear nuevamente cada ciudad y ha abrir mi corazón y mente a la aventura.

De momento, me dare una pausa a la vida de aventuras outdoor y trabajo de voluntariado, y me voy a regalonear unas semanas cumpliendo sueños, porque finalmente, de eso se trato siempre este viaje: de poder dar rienda suelta a mi espíritu y alimentarme de todo lo que me hace feliz, porque me lo merezco.



 
 
 

Comments


bottom of page